El Llamado de cthulhu

 

 

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El Llamado de cthulhu

(Reflexiones y apreciación personal Historietas)

Alberto Breccia

No hay en el mundo fortuna mayor, creo, que la incapacidad de la mente humana para relacionar entre sí todo lo que hay en ella. Vivimos en una isla de plácida ignorancia, rodeados por los negros mares de lo infinito, y no es nuestro destino emprender largos viajes. Las ciencias, que siguen sus caminos propios, no han causado mucho daño hasta ahora; pero algún día la unión de esos disociados conocimientos nos abrirá a la realidad, y a la endeble posición que en ella ocupamos, perspectivas tan terribles que enloqueceremos ante la revelación, o huiremos de esa funesta luz, refugiándonos en la seguridad y la paz de una nueva edad de las tinieblas. 

 

Así es como empieza la obra literaria  de Howard Phillips Lovecraft, “La llamada de Cthulhu”,

El protagonista cuenta cómo encontró unos manuscritos que su tío estuvo recolectando en la etapa final de su vida. Manuscritos que hablan sobre figuras extrañas, bajorrelieves grotescos, cultos extraños sumamente repulsivos y entidades cósmicas que habitaron la Tierra mucho antes que nosotros, y que esperan en las sombras, en las profundidades del mar, hasta el día en que “las estrellas sean prósperas” y puedan resurgir de la oscuridad.

Los “fieles” de este culto esperan a una criatura antigua llamada Cthulhu, un monstruo gigantesco con la cabeza recubierta por tentáculos y una piel con textura escamosa de color verdusco  con alas en su espalda, proveniente del espacio.

Este cuento habla sobre seres antiguos que vinieron del espacio y que aguardan en la negrura del mar. El terror que propagan estos seres es universal, poderoso, y se expanden a todos los rincones del planeta.

 

La adaptación a historieta de “El llamado de cthulhu”, quiero mencionar a uno de los artistas que al igual que Esteban Maroto y John Coulthar, ha hecho una admirable adaptación del cuento de Lovecraft .

 Alberto Breccia, que tiene una tendencia abstracta, al ilustrar de una manera tan enigmática que permite que la imaginación tome  el control de las imágenes y las cuales causan un fuerte impacto con el seguimiento de la historia, en lo personal es el autor  de mi preferencia ya que la historieta realmente me ha transportado de una manera tan tenebrosamente fascinante y gracias a las ilustraciones que Breccia  expone me pude sumergir entre sus trazos y mi mente fue captando las imágenes que a su vez causaban terror, es curiosa la forma en que el autor permite al lector o espectador que cree su propio concepto de las imágenes, ya que por ser abstractas  permite que cada persona que pueda leer esta historieta y  logre crear a través de su imaginación las formas más sombrías de su interior.

La manera que yo encuentro para describir el trabajo de Alberto Breccia en el Llamado de Cthulhu, simplemente ‘’Fascinante’’.

 

Nunca imagine poder disfrutar tanto de una historieta o novela gráfica  quizá por la falta de atención a este género y gracias a los artistas aquí mencionados, ahora tengo otra manera distinta de admirarlas, de disfrutarlas totalmente, este mundo se identifica con la estética e identidad  jugando con la apariencia de las historietas y novelas gráficas. 

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Un Mundo Feliz (Aldous Huxley).

Aldous Huxley, Novelista, ensayista, crítico y poeta inglés. Nació en Godalming Surrey, y estudio en las universidades de Eton y Oxford. Trabajó en varios periódicos y publicó cuatro libros de poesía antes de la aparición de su primera novela, Los Escándalos de Crome (1921). Las novelas Heno antiguo y contrapunto que muestran el clima nihilista de la década de 1920, y un mundo feliz (1932), una visión deshumanizada y utópica del futuro, le hicieron famoso.

La novela describe un mundo en el que finalmente se han cumplido los peores vaticinios, donde triunfan los dioses del consumo y la comodidad, en apariencia segura y estable, sin embargo, este mundo sacrifica valores humanos esenciales, y sus habitantes son procreados in vitro a imagen y semejanza de una cadena de montaje.

Personajes:

  • Lenina Crowne, Beta-Más y trabajadora genética, es la perfecta ciudadana, feliz y “neumática”, conforme con su comportamiento, cumpliendo su función en la sociedad, que se relaciona con cuantos hombres le sea posible, pero bastante incapaz de ejercer su libertad de pensamiento; ella no reconoce su amor por el “Salvaje”, como un conflicto emocional con su acondicionamiento.
  • Bernard Marx, Alfa-Más, psicólogo, tiene algo del forastero, intelectualmente más listo que los demás, su inteligencia hace que no responda al acondicionamiento-pero físicamente es más pequeño que el Alfa promedio, se enfrenta (o al menos cree enfrentarse) a problemas sociales incluyendo el rechazo social por parte de las mujeres de su casta y falta de respeto por parte de las castas inferiores. Como resultado, se ha convertido en un inadaptado social, avergonzado cuando trata de propiciar citas con mujeres, desinteresado por los deportes, prefiere ser miserable que tomar soma y a menudo expresa opiniones de inconformismo. El comportamiento inaceptable de Bernard lo mete en problemas con su jefe, el Director del Laboratorio de incubación y Acondicionamiento. Sin embargo, Bernard obtiene permiso para visitar la Reserva Salvaje, donde lleva a Lenina.
  • Thomas, Director del Cultivo Central de Londres
  • Linda, madre de John, antigua ingeniera embrional Beta-Menos en Londres
  • John el Salvaje, hijo de Linda y Thomas, el director del cultivo central de Londres. es el resultado de un error accidental en el método anticonceptivo. Pronto se verá que su padre no es otro que el jefe de Bernard; éste estaba de visita en la reserva cuando su madre se perdió; quedándose allí sola, dio a luz a John. Él creció con el estilo de vida de la tribu de los zuñi (indios Pueblo, poblaciones sedentarias que habitan en el sudoeste de los Estados Unidos), y su religión, que es una mezcla entre creencias zuñi y cristianas. Sin embargo, también recibe la influencia de la educación que le da su madre (quien le enseñó a leer) y del descubrimiento de las obras de William Shakespeare. El choque cultural que resulta cuando el “salvaje” es llevado a la sociedad del “Mundo Feliz”, como lo llama inicialmente, provee un conducto para que Huxley compare los valores de la sociedad con los nuestros y señala los mayores defectos de la sociedad del Mundo Feliz.
  • Henry Foster, administrador del Cultivo y actual compañero de Lenina
  • Benito Hoover, un amigo Alfa-Plus de Lenina.
  • Mustafá Mond, Interventor Mundial de Europa Occidental
  • Helmholtz Watson, Ingeniero emocional que escribe prensa. Es amigo de Bernard Marx y uno de los pocos que le comprende.

 

La población esta dividida en cinco clases o castas. La sociedad es controlada por los Alfas y sus subordinados, Betas. Abajo, en orden descendente a nivel mental y de inteligencia están los Gammas, Deltas y Epsilones. Cada casta es posteriormente dividida en “Más” y “Menos”. En el pináculo de la sociedad están los Alfa “Doble-Más”, destinados a ser los futuros científicos y mayores administradores del mundo. Las personas de diferentes castas están condicionadas para ser felices a su manera y no se resienten con las demás castas. Sin embargo, al mismo tiempo, todos los miembros de la sociedad son instruidos de forma repetitiva con la idea de que todos son igualmente importantes en la sociedad.

El libro gira alrededor de dos problemas diametralmente opuestos. El primero, y el más obvio, es que para asegurar una felicidad continua y universal, la sociedad debe ser manipulada, la libertad de elección y expresión se debe reducir, y se ha de inhibir el ejercicio intelectual y la expresión emocional. Los ciudadanos son felices, pero John el Salvaje considera que esta felicidad es artificial y “sin alma“. En una escena crucial discute con otro personaje, el Interventor Mundial de Europa Occidental Mustafá Mond, sobre el hecho de que el dolor y la angustia son parte tan necesaria de la vida como la alegría, y que sin ellos, poniéndolo en perspectiva, la alegría pierde significado alguno.

El segundo problema presentado en la novela es que la libertad de elección, la inhibición de la expresión emocional y la búsqueda de ideas intelectuales resultan en la ausencia de la felicidad. Este problema se muestra en principio a través del personaje de Bernard, pero también a través del comportamiento de John en las fases finales de la novela. Incapaz de suprimir por completo su deseo hacia Lenina, que considera inmoral, y preso del remordimiento por no expresar su dolor ante la muerte de su madre, busca aislarse de la sociedad.

En el último capítulo, Bernard Marx y su amigo Helmholtz Watson van al exilio en las islas, pero no se le permite al Salvaje ir con ellos. En cambio, encuentra un viejo faro en la zona rural de Inglaterra y se establece allí. Intenta iniciar una nueva vida como un ermitaño, incluyendo un régimen de  autoflagelación. Desafortunadamente es acosado constantemente por los paparazzi. Finalmente, después de un video de él auto flagelándose, los visitantes llegan en mayores cantidades, entre ellos Lenina, y sucumbe a una orgía de sexo y soma. El mañana siguiente, presionado por el dolor, el remordimiento y la desesperación, se suicida.

El libro ataca la producción del ensamblaje en línea como humillante, la liberación de la moral sexual calificándola como una afrenta contra el amor y la familia, el concepto de un gobierno centralizado, y el uso de la ciencia para controlar los pensamientos y acciones de la gente. Huxley ataca a la sociedad consumista y capitalista.

 En la novela, el fundador legendario de la sociedad fue Henry Ford, es el dios de esta sociedad. La letra T, ha reemplazado la Cruz cristiana como un símbolo casi religioso.

John el Salvaje es fanático de Shakespeare, el cual lo ubica en un rango superior a la mayoría de la humanidad. Al igual que la mayoría del pasado artístico y logros culturales, las obras de Shakespeare son archivadas y desconocidas en esta sociedad, excepto por los controladores mundiales

La novela anticipa el desarrollo en tecnología reproductiva, cultivos humanos e hipnopedia que, combinadas, cambian radicalmente la sociedad. El mundo aquí descrito podría ser una utopía, aunque irónica y ambigua: la humanidad es desenfadada, saludable y avanzada tecnológicamente. La guerra y la pobreza han sido erradicadas, y todos son permanentemente felices. Sin embargo, la ironía es que todas estas cosas se han alcanzado tras eliminar muchas otras: la familia, la diversidad cultural, el arte, la ciencia, la literatura, la religión y la filosofía.

Sin duda “Un Mundo Feliz” de Aldous Huxley,  un libro que no pueden dejar de leer.

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Creencias del alma

No hay que dejar aún lado las creencias del alma,
Eso en lo que crees y amas,
No existen barreras para el corazón,
Mientras tengas el valor de luchar con una razón.

La misma que defiende las partes del alma,
La misma que no olvida una humanidad intacta, 
y que vive y respira conjuntamente sin ambiciones,
Una razón de vida que delata.

Ennoblece al hombre, lo hace ser humano,
Humildemente sin desear crecer a costa de los demás,
No hay que dejar de lado las creencias del alma,
Eso en lo que crees y amas.

Sarcasmicidad

El sarcástico, que no intenta ser otra cosa más lo que el es, todo un vil y rotundo sarcasmo personalizado, lo podrían identificar fácilmente por sus peculiaridades tan notorias, ya que ante cualquier suceso el sonríe, levanta la ceja y hasta puede dejar escapar una natural carcajada, ¡si! este individuo que ronda por la vida de algunos, es sin duda la que hará que tus opiniones o algunas decisiones te hagan sentir que eres un inepto, pero vamos, yo a lo que voy, es a que te identifiques, podrás ser : no sarcástico, un poco sarcástico, muy sarcástico, un total sarcasmo o un loco sarcasmo, y si entras dentro de estas distintas manifestaciones de sarcasmicidad, te felicito.

Luna

La luna se miró en su rostro y parecía brillar,
Se movía muy lentamente, como si supiera que algo sucedía,
Sólo trataba pasar desapercibida, pero no lo lograba.

En ese momento donde ya no estaba, no se sintió su ausencia,
Pues sólo importaba lo que quedaba de ella,
La luna se miró en su rostro y parecía brillar.